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Estaba en la cocina de mi casa, cortando vegetales, preparando comida. No había nadie cerca. Mi hermana me avisó que había llegado alguien de visita. Alguien había venido a la casa y me estaba buscando. Yo pensé que era mi principe, estaba feliz dejé todo sobre la mesa y el agua de la llave corriendo porque me había lavado las manos muy rápido y pensé que iba a volver de inmediato. En la puerta una persona conocida/desconocida, con reclamos, me agarró por el cuello, y me maldecía muchas veces.
Yo gritaba, creo que llegué a gritar dormida, sentía que se me salían las lagrimas, me levanté y me senté en la cama, corrí hasta la puerta de mi cuarto y toqué el interruptor de luz, el bombillo no servía, abrí la puerta y me sentía muy torpé, al tocar la pared del pasillo sentía que estaba forrada con papel, fui hasta la habitación de mis padres y me acosté en la orilla de la cama. Mi mamá se desperto, le dije “no puedo dormir”, ella comenzó a hablarme de la operación, le pregunté “mami tienes miedo de operarte?”, me dijo “si”, mientras ella me hablaba, imaginaba que estaba en la orilla de un rio, y habían unas canoas amarradas a un tronco viejo, y el agua movía las canoas. Mi mamá estaba hablando de un viaje. Me desperté en mi cama otra vez, aparté las almohadas, lancé la cobija al suelo, tenía muchisimo calor, vi mi pared forrada de fotografías, y cada foto era un recuerdo, y como sabía que estaba en un sueño otra vez tomé las fotos de mi pared, y me las metí en la boca, me estaba empezando a ahogar y quicé sacarlas pero no podía, traté de caminar hasta el interruptor y el bombillo de nuevo estaba quemado, y mi mano se resbalaba de la manilla de la puerta. Podía sentir como me ahogaba, hasta que traté de mover la cabeza muy rápido para despertarme y lo logré. Otra vez en mi cuarto, caminé al interruptor que si sirvió esta vez, abri la puerta de mi cuarto, caminé hasta la habitación de mis padres, mi mamá preguntó “quien?”, dije mi nombre, le dije “esta es la segunda vez que hago esto, soñé que despertaba dos veces, y la primera vine hasta acá”, le conté parte del sueño a mi mami y me quedé dormida. Mi papá esta de viaje con mi hermana, tal vez por eso ellos no estaban en mi sueño.
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Soñé que chocabamos de frente por meternos en la vía equivocada. Soñé que por no caminar un borde de tierra en el que habían personas sospechosas, caminamos por un elevado donde nos robaron del otro lado. Soñé que estaba en la playa con él, y caminabamos sobre un muelle, y teníamos los pies sucios de arena blanca.
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El 14 es para tontos que no saben quererse como la gente que se quiere el resto del año.
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Ver pasar el desfile fue como ver pasar el tiempo y permanecer. Nunca participo en actos donde hay mucha gente. De hecho pensaba que no me gustaban las acumulaciones de gente(como si se trataran de entes, o de objetos, suena mal… debo dejar de pensar entre paréntesis), en agosto me gustó perderme entre la gente, y hoy me gustó ver a la gente reir y ser feliz por nada. Por ver los colores, escuchar la música, ver a niños ser sin más y creer un poquito en la magia. Es como si todos estuvieran enamorados y entendieran como me siento. Como si pudiera compartir la visión de unos cristales de color.
Ahora me sorprendo, porque antes no veia belleza en lo que estaba ahí. Y me recuerdo tratando de ver belleza en el pico despejado, o colocando la cabeza debajo de la almohada tratando de desaparecer al mundo, buscando el rostro y el nombre, corriendo y huyendo de cada situación familiar a una emoción. Ahora el mundo se desaparece solo en fracción de segundos (desaparece y mis pies quedan en el aire, no hay sonido, pero si mucho ruido, muchos colores, muchos fragmentos de un mismo diamante). Sería muy comodo vincular la alegria a algo o a alguien. Por muchas razones sería rídiculo pensar que algo o alguien te hacen ser feliz, es más la conciencia hacia lo que se tiene en frente lo que te hace ver belleza en todo. Y nada de esa basura de frasecitas cliché de “estar en el lugar donde tienes que estar”. Hay personas que han estado en el lugar donde tienen que estar y aún así se han ido, por empeñarse en buscar más, por pensar que si ya conocen lo que conocen debe haber más, de algún lugar deben nacer esas cosas. Como cuando te cambias de ropa mil veces, y no sabes que quieres ponerte, y todo te convence, o nada te queda bien, y al final te quedas con lo primero que tenías, o bien sea con nada. A veces no se trata de lo que se tenga que elegir, sino de estar seguro de lo que se quiere.
Ahora mismo me siento invencible… si alguna vez me sentí asi.. ya ni me acuerdo.
Nunca antes.
Ritual para verse a si mismo con rayos X: no permitir que los demás intervengan. No envitrinarse.
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Hace dos noches soñe con ella.
Recuerdo que al principio no nos acercamos mucho, la conoci el día de su cumpleaños. Ella es del tipo de mujer que fija posición, que siempre tiene una sonrisa en el rostro que te hace pensar que las cosas no estan del todo bien. Una vez, una sola vez fue fuerte al hablar conmigo, recuerdo que mantuve la mirada fija, no iba a permitir que me intimidara, esa experiencia fue suficiente para mantenerme alerta.
Con el tiempo fui bajando la guardia con ella. En varias oportunidades estuvo de mi lado, y en una ocasión en particular me sorprendió dandome un abrazo en un pésimo momento. Yo sabía que en el fondo eramos muy parecidas, y que ella no se escondía del mundo, se protegía.
Hablabamos poco. Un día me encontró con las lágrimas a flor de piel y me llevo para mostrarme un ave recién nacida en un arbol de su jardín, “¿verdad que es lo más hermoso?”. Minutos después me vió desarmada por el mal momento, lastimada. Yo intuía que ella se sentía responsable en parte, o que tal vez era la única persona que creería lo que estaba pasando.
Un día se me acercó para darme un consejo. Yo sé que fue sincero, y que no fue provocado unicamente por el brindis de esa celebración. Ese día no le importó mostrarse vulnerable, ni decir las cosas tal y como eran en esa realidad, ni mostrarme cuál es el mejor camino para llegar a Roma, ese día aceptó lo que nunca sucedería y le afectó tanto romperse frente a mi, que tuvo que pedir a alguien que la llevará antes de que todos nos fuesemos a dormir. Y yo por fin pude decir (o pensar en voz muy ALTA): “Debajo de toda esa rigidez si había una dulsura infinita”, todavía la hay.
En el sueño ella estaba muy alterada. Como cuando alguien tiene una crisis de nervios. Ella no queria aceptar lo que no va a suceder, me imagino que le preocupaba ver lo mismo otra vez. La casa tenía un sotano, todo era de madera y piedra, ella se tranquilizó pero veía a todo el mundo con desconfianza.
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Cada vez es mas común encontrarse con parejas de vitrina. Que comen igual, hablan igual, piensan igual, se visten igual, se rien igual, bailan igual, estudian igual, se besan igual, duermen igual, trabajan igual, cagan igual, vomitan igual y hasta sueñan igual.
Al final el amor de las parejas de vitrina es un reflejo de amor propio. Una condición psicológica temporal más, dentro de un mundo de condiciones psicológicas. Pero… se ven bonitos.
Y ya había comentado que no me gustan las cosas comunes =)