Archivado en: Cuento, Nada, Rituales | Etiquetas: cotidiano, curiosidades, hora exacta, reloj, tiempo
Han seguido las horas exactas.
Aunque no es algo que me obsesiona, no es que ande todo el día viendo el reloj, o me programe cada tanto para cuadrar que suceda una pequeña casualidad en mi vida, pienso sería bastante estúpido forzarla, aunque si sé de personas que serían capaces de hacerlo, este definitivamente no es el caso. Una vez alguien bastante estúpido dijo “ay si vi el reloj a tal hora y era la 1:11, eso quiere decir que el mundo se va a acabar, y que mi vida va a cambiar blablabla”, en tono de burla por algo que leyó en el blog. Y no, no busco darle un significado a cada cosa medio anormal que suceda, no creo en el significado universal de los sueños (aunque si creo en los niveles de conciencia, y en un montón de cosas relacionadas que solo discutiré conmigo misma ya que no creo que esto sea un blog foro o de consulta). Pienso que esas cosas me divierten. Mi vida no se ha convertido (aún y esperemos que nunca) en una lista de cosas por hacer, en un horario bien administrado por otra persona, todavía tengo tiempo de ver algún reloj y pensar “wow que fino 4 números iguales”.
Hace unas semanas me desperté a las 3 y 33 de la mañana, y pensé “si veo el reloj será una hora exacta”, y cierto!.
Já! Que bien que tengo testigos!
Es interesante ver como las personas drenamos de distintas maneras en diferentes momentos. Hay días en los que siento muchisimas ganas de escribir en mi cuaderno, otros en los que cuento las horas para relajarme cosiendo algún proyecto pendiente, es como … uhm,,, no recuerdo la palabra, pero tiene que ver con ansiedad, pero la ansiedad puede estar más relacionada con la desesperación, y va más asociado a las ganas de meterse en algo y olvidarse del mundo, de una manera placentera y no obligatoria. Como cuando decídimos escapar con alguien que nos gusta! Ahora para mi es increible hacer algo que amo, fuera de este mundo en compañía del ser que me quita el sueño (y me hace soñar).
El amor nos(me) hace incoherentes.
Archivado en: Diario de sueños
No he dejado de soñar. Pero ahora tengo menos tiempo para escribir, hoy en la tarde soñé que estaba en un edificio de ladrillos rojos, y me veía al espejo y veia un hombre de camisa amarilla, cuando llamaba a algunos amigos para que lo vieran, ya no estaba. Raro.
Me desperté al lado de un niño de franela amarilla pero no era el mismo del sueño.
Hoy leí: Soñar es simplemente planear el futuro.
Frases perfectas para nuestro mundo ideal.